Suerte nada hace unos dias me llego una invitacion y en una reunión social confirme lo que ese correo significaba, hoy todos tienen facebook, y los que no hablan de lo out que se sienten por no tener uno, y lo mas seguro es que los que escucharon hablar de ello lleguen a sus casas a inscribirse.
Claramente yo tengo el mio, aunque todavia no me convierto en adicto, esto sera porque lo encuentro medio desabrio, de un diseño medio apagadito, o porque mi grupo de amigos aun no llega a una cantidad considerable y entretenida como para transformarlo en un vizio, pero creo que para alla vamos.
Hasta ayer solo he contestado un par de trivias, he reencontrado a gente que no veía hace tiempo y por supuesto miro perfiles de otros pa entretenerme.
Pero lo más curioso de esta red social virtual que nació en Harvard me parece el uso de los nombres reales, siento algo violada la intimidad, como que es demasiada realidad para internet y, al menos al principio, eché de menos la segunda identidad del –muy distinto al anonimato- nickname.
Claramente yo tengo el mio, aunque todavia no me convierto en adicto, esto sera porque lo encuentro medio desabrio, de un diseño medio apagadito, o porque mi grupo de amigos aun no llega a una cantidad considerable y entretenida como para transformarlo en un vizio, pero creo que para alla vamos.
Hasta ayer solo he contestado un par de trivias, he reencontrado a gente que no veía hace tiempo y por supuesto miro perfiles de otros pa entretenerme.
Pero lo más curioso de esta red social virtual que nació en Harvard me parece el uso de los nombres reales, siento algo violada la intimidad, como que es demasiada realidad para internet y, al menos al principio, eché de menos la segunda identidad del –muy distinto al anonimato- nickname.
